lunes, 10 de agosto de 2015


Teoría del Desarrollo de Erik Erikson


Erikson sostenía que nuestro YO es una fuerza positiva que crea una identidad y un  sentido de sí mismo. A partir de esto su teoría se basó en desarrollar la identidad  o lo que las personas querían ser como parte fundamental de  la personalidad, ya que a partir de esta, el súper Yo ayudaba a adaptarse a los individuos a los diferentes conflictos y crisis  de la vida, integrando  las experiencias presentes con las del pasado (Feist, J., Feist, G. y Roberts, T., 2014).

De esta forma encontró ciertas crisis o momentos de cambio por la que pasa el individuo  en las diferentes etapas del desarrollo, y subdividió estas “ crisis” en ocho etapas o momentos que se ven afectados por la parte social e individual de la persona (Feist, J., Feist, G. y Roberts, T., 2014).  

Infancia temprana necesidades básicas (confianza frente a desconfianza).

Infancia tardía: autocontrol (autonomía frente a vergüenza y duda).
Niñez temprana: propósito (iniciativa frente a culpa). 
Edad escolar: rendimiento (laboriosidad frente a inferioridad).
Adolescencia: descubrimiento de si (identidad frente a confusión).

Adultez temprana: compartir (intimidad frente aislamiento).
Adultez media: paternidad (productividad frente a estancamiento).
Edad avanzada: aceptación de sí mismo (integridad frente a desesperación).


En la teoría de Erikson, el Yo debe evolucionar a lo largo del ciclo vital asegurando un comportamiento eficaz de la persona, siendo en todo momento la sociedad quien guía las elecciones que va efectuando el individuo. La sociedad provoca crisis en la persona, y paralelamente, establece medios para superar esas crisis. Cada superación supondrá mayor apertura a la sociedad. Cada etapa supone el afrontamiento de una crisis.

En el caso de que la crisis sea resuelta, el Yo saldrá fortalecido e incorporará una nueva cualidad. Cuando la crisis no es superada, irán quedando restos neuróticos en la personalidad del individuo y se dificultará la superación de las nuevas crisis, de forma que será más dificultoso incorporar nuevas cualidades al Yo de la persona. Por tanto, en cada etapa se establecen dos opuestos: la cualidad a alcanzar y su contraria (Mariscal, S. et al., 2009).

Etapa
Descripción
Cualidad desarrollada
Confianza frente a desconfianza básica (0-1 año).

Sí hay consistencia en los cuidados que el bebé recibe, adquirirá la expectativa de que aunque las cosas puedan ir mal durante un tiempo, luego mejorarán.
Confianza en otros.
Autonomía frente a vergüenza y duda (2-3 años).

El niño realiza elecciones: retención de heces, comer sólo, oposición a los padres, vestirse solo. Debe, sin embargo, compatibilizar su deseo de autonomía con las normas sociales que los padres representan.
Voluntad Libertad dentro de los límites impuestos por la sociedad.
Iniciativa frente a culpa (3 - 6 años)

El niño toma la iniciativa para intentar conseguir objetivos personales.  Pero no siempre lo conseguirá porque chocará con los deseos o normas de otros. Deberá aprender a procurar metas realizables.
Propósito Permite perseguir objetivos significativos.
Diligencia frente a inferioridad (6/7 - 12 años)
El niño debe aprender a manejar herramientas culturales mientras se compara con el grupo de iguales, con los que se debe aprender a trabajar y jugar.

Competencia Capacidad para utilizar las herramientas culturales.
Identidad frente a confusión de roles (adolescencia)

El adolescente se enfrenta a cambios físicos y nuevas demandas sociales que le harán dudar de su identidad, de saber quién es él. Deberá comprometerse a nivel ideológico, profesional y personal
Fidelidad, lealtad
Intimidad frente a aislamiento (adulto joven).

La persona debe arriesgar su identidad para lograr el vínculo de intimidad con otra persona (la fusión de identidades), pero manteniendo la propia identidad.
Capacidad de amar
Generatividad frente a estancamiento (adulto medio).

Más allá de la identidad y la intimidad, la persona debe comprometerse con los otros, con su trabajo, con los hijos, consiguiendo productividad y satisfacción elevadas.
Productividad, cuidado
Integridad del yo frente a desesperanza (adulto viejo).

La persona debe estar de acuerdo con las decisiones vitales adoptadas, considerando la propia vida como un todo significativo.
Sabiduría

Erikson sostenía que nuestro YO es una fuerza positiva que crea una identidad y un sentido de sí mismo. A partir de esto su teoría se basó en desarrollar la identidad  o lo que las personas querían ser como parte fundamental de  la personalidad, ya que a partir de esta el súper Yo ayudaba a adaptarse a los individuos a los diferentes conflictos y crisis  de la vida, integrando  las experiencias presentes con las del pasado (Feist, J., Feist, G. y Roberts, T., 2014).

De esta forma encontró ciertas crisis o momentos de cambio por la que pasa el individuo en las diferentes etapas del desarrollo, y subdividió estas “ crisis” en ocho etapas o momentos que se ven afectados por la parte social e individual de la persona (Feist, J., Feist, G. y Roberts, T., 2014).

Etapas del Desarrollo



En su teoría, el Yo debe evolucionar a lo largo del ciclo vital asegurando un comportamiento eficaz de la persona, siendo en todo momento la sociedad quien guía las elecciones que va efectuando el individuo (Erikson, E. 1968). La sociedad provoca crisis en la persona, y paralelamente, establece medios para superar esas crisis. Cada superación supondrá mayor apertura a la sociedad. Cada etapa supone el afrontamiento de una crisis. En el caso de que la crisis sea resuelta, el Yo saldrá fortalecido e incorporará una nueva cualidad. Cuando la crisis no es superada, irán quedando restos neuróticos en la personalidad del individuo y se dificultará la superación de las nuevas crisis, de forma que será más dificultoso incorporar nuevas cualidades al Yo de la persona. Por tanto, en cada etapa se establecen dos opuestos: la cualidad a alcanzar y su contraria. 

Relación de la teoría con un artículo científico.

 través del artículo revisado "Diferencias de los perjuicios frente a la homosexualidad masculina entres rangos de edad, en una muestra de hombres y mujeres heterosexuales” (Acuña, A. y Vargas, R., 2006) y con base en la teoría de Erikson, se encontraron las siguientes relaciones,  a partir de las tres etapas mencionadas en el artículo (Adultez temprana, media y tardía).

Una de las relaciones que se evidenció en la etapa adultez temprana, entre el artículo y la teoría, fue la importancia de la identidad, su mantenimiento y fusión.

Por el contrario, en las etapas de adultez media y tardía, al ya haber un identidad forjada y definida, las creencias y actitudes hacia nuevas formas de pensar o que se salen de las ya definidas, generan actitudes y creencias desfavorables hacia estas; tal y como se plantea en el artículo, en donde se presenta una alta actitud negativa hacia la homosexualidad.

Para más información sobre el artículo, dar clic aquí Diferencias en los prejuicios


Los aportes de la teoría de Erikson en el campo educativo.

Diseño curricular, diseño de planes diarios, disciplina de enseñanza dirigida, orientación y apoyo, entre otros (Papalia, D., Olds, S. y Feldman, R., 2010).
El estudiante debe tener experiencias que le permitan afrontar problemas, desarrollar autonomía y lo conduzcan a la toma de decisiones, solucionar problemas de identidad , adaptación, aceptación actitudes, valores, como aprender a interactuar con otros , manejo de la expresión oral, aprendizaje y lenguaje; Estos factores contribuyen específicamente a tener disciplina y  autocontrol.

Erikson plantea en su teoría las diferentes crisis del ciclo vital, las cuales deben ser apoyadas por los docentes, en la etapa escolar, para así lograr que los alumnos puedan llegar a superarlas con éxito.

Del mismo modo, esta teoría se vuelve fundamental al momento de definir la identidad, la cual está sujeta a los diferentes contextos en los que se mantiene interacción (Familia, amigos, escuela).

Referencias.

Acuña, A. y Vargas, R. (2006). Diferencias de los perjuicios frente a la homosexualidad masculina entres rangos de edad, en una muestra de hombres y mujeres heterosexuales. Psicología desde el caribe. 18, 58 - 88. Recuperado de http://ciruelo.uninorte.edu.co/pdf/psicologia_caribe/18/3_Diferencias%20en%20los%20prejuicios.pdf
Feist, J., Feist, G. y Roberts, T. (2014). Teorías de la personalidad. México: McGraw Hill.
Mariscal, S. et al. (2009). El desarrollo psicológico a lo largo de la vida.http://site.ebrary.com.ezproxy.unbosque.edu.co/lib/bibliobosquesp/reader.action?docID=10498494
Papalia, D., Olds, S. y Feldman, R. (2010). Desarrollo humano. Recuperado de http://www.jorgeturenne.com/uploads/6/3/5/7/6357007/175696292-desarrollo-humano-papalia.pdf